SOLEa

¿Qué son las Grandes Preguntas y cómo hacerlas?

autor:

Sanjay Fernandes

fecha:

October 11, 2021

lectura:

6 Min

¡Hacer buenas grandes preguntas es todo un arte! También puede ser la parte más difícil de ejecutar una sesión SOLE. La mejor manera de aprender a hacer buenas preguntas es haciéndolas, sin miedo. No hay pregunta mala o tonta. Sin embargo, a medida que las vamos respondiendo van surgiendo nuevas preguntas más interesantes o complejas.

¿Qué son las Grandes Preguntas?

Las Grandes Preguntas son las que no tienen una respuesta fácil. A menudo, son abiertas y difíciles, incluso pueden no tener respuesta. Su objetivo es motivar conversaciones largas y profundas, en lugar de encontrar respuestas fáciles.

Comienza simple

Puedes comenzar con preguntas más simples  y más enfocadas, cómo por ejemplo:

¿Dónde está...?
¿Quién es...?
¿Cuál es el animal más grande en el mundo?
¿Qué hace que un árbol sea verde?
¿Por qué el cielo es azul?

Preguntas un poco más difíciles

Cuando vayas teniendo más experiencia puedes probar preguntas más complejas.

Estas deben alentar a los participantes a explorar un tema más amplio, conectar una serie de temas, y desarrollar una comprensión más profunda de la respuesta que construyeron. Esta es la diferencia entre “¿Cuál es el animal más grande en el mundo?” y “¿Por qué no hay ningún animal más grande que la ballena azul?”. Lo importante es que la pregunta sea interesante y atractiva para los participantes.

También puedes hacer preguntas más filosóficas, o que son más específicas en o para un país o región, o que tienen que ver con particularidad de los participantes, como su edad. En realidad no hay límites a lo que puede ser una Gran Pregunta, siempre que invite a la reflexión y capte la atención de los participantes.

¿Pueden los árboles pensar?
¿Sabe una rana que es una rana?
¿Es la vida en la tierra sostenible?
¿Tendrán conciencia los robots algún día?

Características de una Gran Pregunta

Una gran pregunta:

  • genera curiosidad en el oyente.
  • estimula la conversación reflexiva
  • es estimulante
  • saca a relucir prejuicios
  • invita a la creatividad y nuevas posibilidades.
  • genera energía y movimiento hacia adelante.
  • canaliza la atención y enfoca la indagación.
  • se queda con los participantes
  • toca un profundo significado
  • evoca más preguntas