SOLE en el PVD de Pestolazzi – Barranquilla

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IMG_3752 Siempre hablan de Colombia, como el país de la Alegría. Esta percepción no es nunca tan cierta como en Barranquilla. Las caderas de las personas caminando evocan la danza, el sol hace que las pieles brillen como si todos fueran hermosos cantantes en escena y el acento parece como una risa y una trova. Así de alegre como Barranquilla, es Andrea Martínez, administradora del PVD de la Institución Educativa Pestalozzi.

 

Andrea tiene 23 años y se está acostumbrando a su nuevo rol como administradora del PVD. Aunque aún es tímida frente al público, después de unos minutos de confianza y diálogo, se transforma en una mujer llena de creatividad y risa. Andrea tiene una cabeza llena de ideas innovadoras y su juventud hace que el encuentro con los estudiantes sea alegre y sincero. Andrea recibe SOLE, con una disposición increíble, pues encuentra en esta metodología un espacio para movilizar el PVD en dinámicas que se alejan de la obligatoriedad y la coerción;   y que se acercan al juego y al encuentro libre y orgánico con el otro.

 

En la capacitación también nos acompañan varios profesores, se trata de profesores muy abiertos muy dispuestos a la reflexión y el cambio de paradigmas. Acercarse a la metodología SOLE les suscitó reflexiones poderosas sobre la educación, me impacto cuando la profesora de lenguaje decía: “Nosotros los profesores, nos resignamos y pensamos que los muchachos no pueden dar lo que queremos”. La profesora estaba tocando un punto neural de la metodología, pues SOLE, es un ejercicio de confianza profunda en las capacidades del otro. SOLE es un espacio de libertad que permite re-organizar la relación con la autoridad y el rescate de la pexaslkdfmotivación personal.

 

Otro profesor estaba encantado con la idea del capitán: “Ellos tienen la oportunidad de verse como profesores” Decía. Encontrando otro de los puntos clave del experimento SOLE, que busca romper con las dinámicas tradicionales de autoridad y permitir que los participantes se relacionen de una manera más libre y comprendan el rol del otro al vivirlo. Después de todas estas reflexiones potentes, los profesores y Andrea estaban ansiosos por experimentar esta metodología en carne propia. Como la discusión sobre la educación había sido tan profunda, Andrea acertó al  proponer como pregunta del SOLE la siguiente:

 

¿Por qué los estudiantes no estudian?

 

En el SOLE participaron los profesores y algunos estudiantes de grado 11. Esta pregunta tan potente se convirtió en el espacio en el que maestros y estudiantes podrían hablar abiertamente sobre sus percepciones de la educación y tener una conversación en un espacio de igualdad, donde la autoridad y el temor no sesgaran las respuestas.

 

Los profesores centraron sus respuestas a un análisis contextual, encontraban que los alumnos no estudiaban porque crecían en familias disfuncionales y no contaban con parámetros de disciplina claros. Los estudiantes en cambio, centraron la respuesta en su vivencia personal; nos contaban que no encontraban un sentido en estudiar cuando veían que sus posibilidades de acceso a la educación superior eran muy limitadas. También cuestionaban el mercado laboral que es muy restrictivo y IMG_3800que no permite que las personas tengan intereses más allá del trabajo. Su reflexión los llevaba a pensar el sistema capitalista, donde el trabajo se volvía un espacio para pagar deudas y no un espacio para el desarrollo humano y personal.

 

Estas reflexiones de los alumnos, apuntaban al sentido profundo de la educación. Los profes escucharon atentos y sintieron un gran remezón. Tal vez los estudiantes no estudian, no por vagancia y falta de disciplina si no porque son personas brillantes que no encuentran un sentido en un sistema que se repite de manera permanente.

 

Fue un encuentro maravilloso  que abrió espacios para decir cosas que a veces nos cuestan. SOLE como un espacio de dialogo horizontal potenció que pensáramos sobre el sentido de la educación en un espacio para llenar de sentido la educación.