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SOLE en Chinchiná

Chinchiná, dicen los chinchinenses, es el eje, del eje cafetero. A su alrededor colinas de verde intenso, cargadas de café, ondulan hasta el cielo. En la lengua de los Quimbayas, tradicionales habitantes de estas tierras, chinchiná quiere decir río de oro. Aquí se encuentra una de las más modernas plantas de café liofilizado del mundo, y este precioso grano, en pepa, o en taza, abunda por doquier.

Saliendo de Chinchiná hacia Palestina, cruzando por Curazao, pasando un río, subiendo una montaña, bajando otra, se llega a la Fundación Manuel Mejía, dedicada desde hace más de cincuenta años a promover la educación dentro del contexto cafetero. En  la fundación, y gracias a un convenio entre ellos, la Alcaldía de Chinchiná, y el Ministerio de Cultura, se encuentra la Biblioteca Pública Rural Naranjal!!

Entramos a un lugar inspirador, ordenado, dónde dan ganas de aprender. Nos recibió su director, Jorge Helmer Valencia, quién está vinculado desde su creación en el 2009. Nos recibió con una sonrisa grande, un letrero de bienvenida, y un delicioso café. Esta biblioteca ha sido merecedora de varios premios a nivel departamental y nacional, por el empuje con el que se ha manejado, y por innovar constantemente proveyendo servicios distintos y adecuados a la comunidad (entre estos se destaca el de Apropiación Uso y Adopción de las TIC en Bibltiotecas Públicas de Colombia, por la Fundación Bill y Melinda Gates).

Jorge no solo actúa dentro de las cuatro paredes de su biblioteca, sino que sale a buscar aliados, y generar actividades y redes tanto dentro de su comunidad, como afuera de ella. La lechona de casa en casa para poder rejar la biblioteca, el proyecto de Encartados en el cual hermanan instituciones educativas para establecer correspondencia escrita a mano, la creación de la Red de Apoyo a la Biblioteca, los cursos de emprendimiento, barismo, sistemas, alfabetización digital, o mecánica de motocicletas, son algunos de los ejemplos de las iniciativas que desde la biblioteca generan espacios y dinámicas de apropiación y transmisión de conocimiento.

A la sesión de inspiración  asistieron también Maria Cristina Patiño Suarez, miembra de la comunidad de la Vereda Naranjal, y Oscar Fernando Gomez, de la Fundación Manuel Mejía. Después de presentar el proyecto, observamos la charla de Sugata Mitra donde explica la historia y filosofía de SOLE. Luego realizamos un taller de storytelling en el que se escogió recrear una actividad donde alguno de los presentes hubiera aprendido algo, sin que nadie le enseñara. Este taller se hace con el fin de describir y conectarse con la sensación que se tiene cuando uno descubre algo, cuando investiga por su cuenta, motivado, y encuentra lo que busca. Lo sigue una reflexión de los elementos que despiertan dicha curiosidad. Todos estos, muy importantes para el éxito de un SOLE. En este caso se recreo la forma como Maria Cristina había aprendido a cocinar sin que nadie le enseñara. (Y luego comprobamos, ya que nos invitó a almorzar a su casa, que lo hace muy bien!!)

En el taller de ¿ Cómo te lo sueñas? Se imaginó un espacio ideal donde la tecnología apoye procesos de generación y transferencia de conocimiento. Se pensó en un lugar donde niños y adultos confluyan e interaccionen. En palabras de Jorge, los viejos son bibliotecas ambulantes, saben mucho!! Espacios donde se propicie esta interacción tienen un potencial muy grande, como lo vimos en el piloto de Aguadas, Caldas.

Terminamos de construir el espacio SOLE, armando los elementos que vienen en el kit, con los asistentes al taller. Llegó la profesora Dora Liliana de la Institución Educativa Naranjal sede San Luis, y tuvimos la oportunidad de conversar con ella acerca de las técnicas que utiliza para generar transformación en sus estudiantes. Fue muy interesante sentir la pasión de la profesora por lo que hace. Hubo resonancia con lo que plantea SOLE, pues ella realiza actividades que pueden confluir con estos espacios de aprendizaje autogobernados. Nos habló del Cuaderno El Preguntón, que contiene las preguntas que van surgiendo de los estudiantes. Vimos que podemos utilizar sesiones SOLE para responder estas inquietudes y alimentar aún más al cuaderno.

Llegó la hora de definir la pregunta para el día. Revisamos varias de las propuestas en el manual, para describir la diferencia entre preguntas mas apropiadas a estas dinámicas y otras que no lo son tanto. Luego, de varias opciones, se decidió por: ¿Por qué los ojos lloran?

Jorge se puso la camiseta de embajador SOLE, y abrió la sesión!!

Los niños ingresaron al espacio e inmediatamente se dieron cuenta de las diferencias. Sobre las paredes estaban colgados varios elementos que hacen parte del kit SOLE. Jorge, muy apropiado de su papel de embajador, realizó una introducción a lo que sucedería el día de hoy. Luego muy didácticamente inventó una pequeña historia que condujera a la gran pregunta!

Se escogió a la capitana, y ella inmediatamente empezó a organizar a los grupos en sus respectivos computadores. Por grupos intentaban descubrir la respuesta, pero el Internet estaba demasiado lento, no funcionaba realmente. De vez en cuando aparecía una página en alguna pantalla del salón, y la capitana corría hacia allí para enterarse de las respuestas que arrojaban los computadores. Este periodo de tiempo fue bastante frustrante pues los niños intentaban preguntar repetidamente pero no obtenían respuesta alguna. A nosotros se nos dificultaba no intervenir, dejar que la metodología de espacios autogobernados probara su efectividad. Aveces una respuesta aparecía, y los niños corrían a ver que era lo que había encontrado algún grupo determinado.

Poco a poco fueron recopilando información. Es maravilloso el momento en el que uno deja que las cosas sucedan, fluyan, sin la intervención personal. Difícil no intervenir, pero cuando se logra la liberación de los resultados esperados, y se abraza la incertidumbre y la confianza en el aparente caos, todo adquiere un orden propio.

Los niños cada vez compartían más entre ellos, y podíamos ver que sin excepción todos los grupos estaban trabajando en sus carteleras de exposición, A los pocos minutos veíamos aparecer dibujos y textos en esas carteleras, y pocos minutos más tarde, cuando el tiempo de investigación había terminado, sorprendentemente vimos que todos habían hallado resultados. Expusieron sus carteleras e interveníamos nosotros lo menos posible. Llamamos a la reflexión en los casos en los que habían copiado sin aparentemente entender. Cuando ya dejaban de leer su cartelera, y narraban lo que habían encontrado, comprobábamos que no solamente habían copiado, una semilla de nuevo conocimiento había sido planteada. Cuando algún término de la exposición se percibía complicado, nos deteníamos e indagábamos acerca de él: ¿Qué hace un ofragmologo? (y descubrían que era oftanmólogo) o ¿Qué hacen las neuronas?

A lo último, de nuevo habíamos obtenido más nuevas preguntas que respuestas. Para la sesión del 14 de Noviembre, a las 7 p.m. había preguntas como: ¿Qué es el alma? ¿Qué es el amor? ¿ Qué son las hormonas? ¿Qué es un ácido? ¿ Por qué crece el pelo? ¿Quién fue el primero en intentar una máquinas, y para qué la inventó? Pero sobretodo, habían reforzado sus aptitudes de generación de conocimiento colectivo.

La transformación generada por los SOLE’s s no se da en una única sesión. Si bien las dinámicas que se producen son innovadoras, el real cambio toma su tiempo. En una sesión se siembra una nueva forma de investigar y compartir conocimiento, para que en las que vienen se coseche, junto al empoderamiento y apropiación del proceso educativo personal. Los nuevos roles que asume tanto el embajador, como el capitán y alumnos, reconfiguran la forma como nos relacionamos, y así mismo como integramos nuevos conocimientos.

El próximo SOLE quedó planteado para el próximo 14 de Noviembre a las 7 p.m. Éste se va a realizar también con adultos, integrando a estos libros vivientes, como Jorge los llama, con el flujo de información al cual las TIC permiten acceder. ¿Cuál será la próxima gran pregunta? ¿Cuáles las preguntas que arrojará como respuesta?