¿Quién fue primero el huevo o la gallina? SOLE en El Salitre, La Calera, Cundinamarca

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Muy cerca de Bogotá antes de llegar al municipio de la Calera pasando el río Teusaca encontramos la vereda El Salitre, hogar de nuestro nuevo embajador SOLE Colombia. Llegamos muy puntuales a las 8 am al Colegio El Salitre, los niños y jóvenes ya estaban llegando y arrancando su rutina diaria. Entusiasmados por las clases que venían, conversando unos con otros y formando filas en la cancha de basketbol. Rezaban una oración para uno de sus compañeros que precisaba de una operación delicada. Se sentía la energía de un nuevo día.

Al finalizar la oración comenzamos nuestra sesión de inspiración con William Díaz profesor de informática y Johnatan Alberto Bernal gestor del Kiosko Digital desde su apertura en Agosto de este año y ex-alumno del colegio. Tuvimos 2 invitados muy especiales para esta sesión de SOLE, nos acompañaba Ana Maria y Oscar ambos con un interés en educación y en esta metodología en particular.

Recordamos cómo William aprendió a manejar los computadores por su cuenta lanzándose al agua, veía todas estas nuevas herramientas que la curiosidad le llevo a ensayar y finalmente dominar. Alberto de 19 años tuvo que enfrentarse a gestionar un Kiosko casi de cero, donde en su día a día tiene que resolver problemas que nunca había contemplado, y no son solo problemas técnicos o administrativos. Su servicio hacia la comunidad hace que a diario aprenda para colaborar en la solución de problemas de la comunidad. Ana Maria aprendió a hacer trenzas por su cuenta, y esto es algo que nunca olvidará. Entendimos que cuando el aprendizaje es algo que emerge a partir de motivación y curiosidad es algo que se queda. Es un aprendizaje más profundo y gratificante.

William sueña con un espacio lleno de tecnología y de innovación, donde las familias puedan viajar por el mundo y conocer. Sueña viajando por museos, ciudades y países virtualmente. Como amante de la tecnología quiere estar al día y ponerla toda a disponibilidad de la comunidad. Tanto Alberto como William conocen el potencial del Internet como un gran repositorio de conocimiento y los frustra a veces la poca conectividad.

 

El espacio estaba listo para ser un SOLE, un espacio de aprendizaje auto-gobernado. Alberto ya tenía puesta su camiseta y todo estaba listo para escoger la gran pregunta del día de hoy. Cada uno hizo una lista de preguntas, todas interesantes y poderosas. Emergieron preguntas como ¿será que bajo la lluvia uno se moja más corriendo o caminando? y hubo una que sobresalió. Un gran clásico, un debate filosófico milenario. Esa pregunta que a veces hacemos, y cuando la hacemos parece un chiste porque sabemos que vamos a dar vueltas y vueltas porque siempre alguien podrá volver a empezar el gran debate. Al punto que se vuelve cuestión de resistencia. La motivación estaba. Fue una pregunta irresistible y con mayoría absoluta, unánimamente se escogió «¿qué fue primero el huevo o la gallina? Todos nos mirábamos curiosos de lo que iba a pasar. Era un riesgo que debíamos tomar.

Llegaron los jóvenes de quinto grado entusiasmados con su profe quien tenía curiosidad en cuanto a la actividad. Los chicos tenían grandes preguntas como ¿por qué el sol es caliente? o ¿por qué hay colores?, era uno de esos cursos lleno de personas curiosas. La profe los incentivaba a hacer preguntas, les decía «¿qué es lo que siempre les digo? investiguen el por qué»

Alberto con propiedad escogió al capitán y formuló la gran pregunta que inmediatamente desato gritos; «el huevo», «la gallina», «¿quién puso el huevo?», «¿de dónde salió la gallina?. Era una gran pregunta. Comenzó el trabajo en sus grupos y la investigación. Entre los mismos grupos debatían con propiedad. Niños de 11 años conversando de religión, los dinosaurios y la evolución. Mencionaban las especies e incluso argumentaron de como la gallina venía de un pato que tuvo un hijo con una avestruz. La profe, Ana María, Oscar, y todos los que estábamos en el salón no eramos capaces de resistir estar dentro de la actividad, hacíamos un esfuerzo por contenernos de participar. Al final fue imposible llegar a una respuesta. Era algo que se sospechaba desde un comienzo, pero como en todo SOLE lo importante no es llegar a la respuesta sino el proceso. Brotaron de la experiencia nuevas preguntas acerca de la creación, de la evolución, de las especies. Fue una experiencia maravillosa. Un experimento interesante.

 

 

 

 

Al final Alberto entendió que sí tienen conectividad, obviamente todos queremos más. La profe acepto la invitación para utilizar la metodología en algunas de sus clases. Los jóvenes se divirtieron y aprendieron, salieron con muchas más preguntas algo que hace feliz a su profesora.