¿ Piensan igual los niños y las niñas en Los Patios, Norte de Santander?

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Atravezando Cúcuta hacia el sur, llegamos al municipio de Los Patios. La Biblioteca Municipal Jose Ignacio Rangel está dirigida por Yohan Lizcano, quién nos recibió de una forma muy amable y cálida. Nos invitó a recorrer su hermosa biblioteca, contándonos acerca de los detalles que conforman este espacio tan acogedor. Es un ambiente que inspira al estudio, y más aún con el carisma y actitud de apoyo de Yohan.

Empezamos la fase de inspiración, y constantemente veíamos entrar, animados, a niños que llegaban para utilizar los computadores. Después de discutir el vídeo de Sugata Mitra, reflexionando sobre la forma de facilitar espacios y dinámicas para que el aprendizaje emerja, realizamos el taller de storyboard con Yohan. Nos compartió la historia de la forma como aprendió a hacer arepas ocañeras. Un domingo cuando ya había prometido a su hijo unas deliciosas arepas, y después de que la persona que se las llevaba a casa regularmente le contara que para ese día no tenía, captó su atención la tableta que tiene en la casa. Inmediatamente la curiosidad lo impulsó a buscar en Youtube la forma de preparar tan deliciosa merienda. Al poco tiempo, con la tableta sobre la nevera, y las manos sobre la masa, estaba atesorando la receta. Al final, sus arepas ocañeras estaban más sabrosas que las que compraba. Identificamos luego los elementos de su historia que movilizan la curiosidad en aprendizaje efectivo, y también notamos la diferencia en la calidad del producto, y en la relación con lo aprendido, cuando se logra de forma autónoma.

Organizamos el espacio con los elementos del kit que enriquecen el espacio y la experiencia, y expusimos que si bien todas esas piezas resaltan el SOLE, no son indispensables para realizarlo, pues el verdadero insumo para una sesión es la curiosidad, las ganas de llevarla a cabo, y contar con participantes.

Llegaron alumnos del grado noveno de un colegio cercano, y se sentaron en la sala general de lectura, junto con niños y niñas más jóvenes que son usuarios regulares de la biblioteca. Yohan muy apasionado con su nuevo rol de embajador SOLE, inició maravillosamente la sesión. Después de haber contado las reglas, ilustrándolas con ejemplos, y de haber elejido a la capitana, los invitó a reflexionar sobre la forma como piensan los niños, y como lo hacen las niñas. Y de allí, rápidamente luego de varios cuestionamientos involucrando a los participantes, surgió la gran pregunta: ¿Será que los niños y las niñas piensan diferente?

Los grupos rápidamente empezaron a buscar en los computadores. Se organizaron por su cuenta, y a los pocos minutos ya estaban divididos por funciones: algunos buscaban, otros leían, pintaban, o recorrían el salón para conocer los avances de los otros grupos. Yohan circulaba animadamente entre las mesas.

El tiempo corría y se acercaba el final de la sesión. Los participantes absortos terminaban sus carteleras, algunos pedían un poco más de tiempo para hacer las decoraciones finales Cuando se hubo terminado la sesión conformaron un amplio círculo para compartir sus hallazgos.

Con una gran pregunta como la que impulsó a este SOLE se generan discusiones muy interesantes al finalizar la fase de acción. Todo tipo de posturas acaloraban la charla, siempre en buenos términos. Integrantes de cada grupo alternaban el espacio en el interior del circulo para llevar a cabo la exposición de sus hallazgos. Luego un niño de diez años nos contaría en una encuesta lo que sintió al exponer al frente de otros jóvenes mayores. Conceptos como acondicionamiento cultural, núcleo familiar, igualdad de género, y machismo componían las respuestas. Encontrar consenso ante la diversidad de posturas tomó su tiempo, y es fascinante ver como estas dinamicas autogobernadas paulatinamente abren espacios de tolerancia y llegan a puntos en común. Y de nuevo, como gran resultado de la sesión, obtuvimos maravillosas nuevas preguntas!!!