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¿ Dónde está el Putas de Aguadas ?

Cuando le contamos a Mafe, una buena amiga, que con SOLE visitaríamos Aguadas, nos habló del Putas. Según ella, era su papá, que provenía de Aguadas. Nos contó que en el pueblo todos los años condecoraban a uno de sus habitantes más ilustres, o más putas, como el mismísimo de Aguadas. Pero también nos contó que esta tradición recordaba a un personaje legendario, al primerísimo, y que si preguntábamos lo suficiente, quizás encontraríamos al original Putas de Aguadas.

Carreteras serpenteantes, hermosas, tapizadas de café, caña, bosques y potreros, recorren por entre pueblos el camino antiguo que va de Manizales a Aguadas. Así, saliendo nos fuimos encontrando con Neira, Aranzaso, Salamina, Varsovia, y Pácora, hasta llegar finalmente a Aguadas.

Este hermoso pueblo, también conocido como la ciudad de las brumas, está situado en el filo de una montaña altísima, bajo la cual descienden valles de tierra caliente, y por ende concentran la nube que mucho lo acompaña. Famoso por el cómodo y elegante sombrero de palma iraca aguadeño; por el Festival Nacional del Pasillo, que allí todos los años se celebra; y por el pionono, un sabroso rollo de pan relleno de brevas, arequipe y bocadillo. Es también reconocido por su diáspora: muchos hemos conocido personajes maravillosos que provienen de este rincón de Colombia. Y claro… famoso por el Putas.

Nos dimos a la tarea de encontrar a este personaje legendario. Preguntamos por todos lados, a los policías, meseras de restaurantes, policías, al señor que toma las fotos en el parque, a la recepcionista del hotel, y a varios ancianos que en la plaza charlaban alegremente. Nos daban pocas pistas de este misterioso ícono aguadeño, muchos habían oído de él, pero percibíamos que no nos querían contar mucho de él. Fabio, un anciano Aguadeño que recién retornaba a su pueblo después de 62 años, nos habló así del Putas:

Salimos de Aguadas hacia el medio día, en dirección a la vereda Pisamal. Róbinson, el gestor del Kiosko Vive Digital de esa vereda nos recomendó seguir a una chiva, pues en el entramado de pequeñas carreteras que cuelgan de los filos, podía ser muy fácil perdernos. Después de dos horas bordeando acantilados, llegamos a un cruce de caminos, que señalaba a Sonsón, la tierra de nuestros abuelos!! (tanto Juan Pablo, cómo yo, tenemos abuelos de Sonsón). Pude imaginar a mi abuelo recorriendo estos caminos sobre una mula, alternando entre chistes y leyendas. Devolviéndonos unos minutos (nos habíamos pasado), llegamos a un Kiosko Vive Digital en extremo pintoresco!!

Era la casa de Agustín Giraldo, una construcción típica campesina de la colonización antioqueña. De teja de barro y paredes en bareque, se abría hacia el abismo en una espléndida terraza, que conectaba a todos los espacios de la casa. Este era no solamente el centro familiar, sino desde que el kiosko existe, un lugar de encuentro comunitario. Habían convertido la habitación situada entre la cocina y la alcoba familiar…. en un Kiosko Vive Digital!! Hermoso!!!

Róbinson y toda su familia nos recibieron con una calidez y consentimiento tan propio de estas tierras!! Luego de un chocolate con queso, de hablar con toda la familia, y de haber conocido a los sobrinos, nos pusimos a trabajar en la fase de inspiración, de transferencia metodológica de SOLE!

Mientras trabajábamos, Robinson debía ausentarse constantemente pues la comunidad necesitaba de él. Una persona realmente dedicada al servicio, desde el corazón, con 19 años se dedica todo el tiempo, a servir, desde su pasión, a la gente que lo rodea! Su madre nos contaba que cuando se enteró de que instalarían otro kiosko en la montaña (aquí las distancias son grandes, no quedaba ni tan cerca), se deprimió por una semana, y ella lo veía deambular por la casa a media noche, preocupado pues creía que pensaban trasladar su kiosko. Así, de toda la vereda, y de otras, acuden al Kiosko para que Róbinson les colabore en diversos temas, desde tareas para el colegio, hasta pedidos de productos de belleza para ser distribuidos por la región.

Después de muchas historias, risas, y trabajo, instalamos los elementos del kit SOLE. Ha sido una experiencia enriquecedora el poder iterar tantas veces este prototipo. Con cada implementación vamos afinando el producto final, nos vamos acercando a una experiencia contundente de aprendizaje colaborativo. Róbinson nos hablaba también de los sueños para su kiosko y su vereda. Quiere verlo convertido en un lugar donde la innovación fluya constantemente. Un Vive Lab en la vereda, un lugar donde empresarios campesinos puedan desarrollar tecnologías que catalicen sus empresas. Un espacio donde los jóvenes puedan aprender astronomía, ciencias ambientales, o estudiar en la universidad a distancia. Un epicentro de transformación rural!!

Preguntándole a Róbinson sobre el Putas de Aguadas, con claridad supimos cuál sería la gran pregunta de la noche…..

Después de una suculenta comida que nos ofreció la familia, y de disfrutar de un atardecer de montaña inspirador, empezó a llegar la comunidad. Entraban personas de todas las edades, desde niñas de cuatro años, hasta señores rondando los ochenta. Todos saludaban, y compartían entre ellos. No sabíamos como entraría tanta gente al espacio del kiosko. Pero cuando abunda el calor humano, el espacio sobra. Y una vez dentro de la habitación, Róbinson empoderado de embajador, asumió la sesión con gran desenvolvimiento.

Le contó a la gente reúnida que nosotros habíamos hecho una apuesta, ya tenía la atención de todo el mundo. La apuesta consistía en encontrar al Putas de Aguadas.. será que entre todos lograban ayudarnos? Quién era el Putas de Aguadas? A las carcajadas iniciales siguió, rápidamente, trabajo colaborativo. Los grupos estaban conformados por niños y adultos. Se dispusieron unas mesas en la terraza para tener espacio suficiente para dos grupos, y la búsqueda de información colectiva inició inmediatamente.

Era fascinante ver cómo los pequeños colaboraban con los adultos. Algunos chiquitos les mostraban a sus abuelos cómo utilizar el Internet. Otros ancianos les contaban historias a los jóvenes, validando o desacreditando lo que encontraban en la pantalla. La lentitud del Internet frustraba en algunos momentos a ciertos grupos, pero cuando oscilaba en velocidad, volvían a concentrarse. Éste es un punto recurrente en los SOLES que venimos desarrollando, la baja calidad del Internet dificulta los pilotos, pues aveces deben esperar hasta 10 minutos para entrar a una página. La metodología funciona mucho mejor cuando es iterativa, cuando se pueden hacer preguntas sobre preguntas, ahondando en profundidad en las respuestas.

El capitán, un niño de doce años, que del cultivo de café había llegado directamente al SOLE, se desenvolvía con buen ánimo, facilitando el intercambio de información entre los grupos. Las carteleras se fueron llenando de dibujos, frases y párragrafos. Y el tiempo se acabó, llegó el momento de compartir entre todos los resultados.

Pudimos observar que este trabajo intergeneracional presenta varias ventajas. Existe mucha más discusión entre los grupos, y al interior de ellos. No copian lo que encuentran, sino discuten, analizan, plasman y exponen.

Varias carteleras adornaban las exposiciones. Todos daban respuestas distintas. ¿Será que solo hay un Putas de Aguadas? El video que un grupo utilizó para presentar sus resultados llenó de carcajadas, y conocimiento, a la vereda.. las risas aumentaban cada vez que reconocían a alguien en la pantalla:

¿ Quién se inventó el sombrero Aguadeño? ¿ Porqué al campesino no le pagan lo justo? ¿ De dónde vienen las brujas? ¿ Cómo prevenir las enfermedades que azotan a la comunidad? – fueron algunas de las preguntas que obtuvieron como respuestas…. insumos para los próximos SOLES!!

Salimos fascinados de este lugar. Es la primera vez que experimentamos un SOLE con poblaciones mixtas, entre niños y adultos, y creemos que en esta conformación hay un inmenso potencial de generación de conocimiento. La tecnología de esta forma disminuye brechas generacionales, e integra conocimientos tradicionales locales al flujo de información colectivamente producida. Es un medio para producir puntos de encuentro entre la tradición y la vanguardia, lo extranjero y lo local, lo conocido y lo desconocido. Al proporcionar una base en la que todos por igual buscamos respuestas, se reconfiguran las relaciones de jerarquía en la educación, por otras de mucha más igualdad donde el conocimiento fluye con más abundancia.

Gracias a Robinson, a su familia, y a su vereda, por abrir esta ventana al mundo!