¿ A dónde se fué el Internet?

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La Nubia es una vereda de Marsella, Risaralda, que parece obtener su nombre por las nubes que hay que atravesar, bajando por las laderas de cafetales y plátanos, por una trocha estrecha, hacia el valle del Rio Cauca. Un jeep fabricado hace 63 años, tremendo trepador y trochador, manejado por Fernando que conoce todas las carreteras, y personajes de la región, nos acerca a nuestro destino. Alejandra María Restrepo Bernal, gestora del Kiosko Vive Digital de la vereda, nos cuenta que por el contrario, generalmente calienta fuertemente el sol sobre los cafetales de este hermoso rincón de montaña. Alejandra y Richard Fabian Amaya, profesor de la escuela, nos reciben con mucha calidez, nos invitan a un tinto en una casa vecina a la escuela, y nos acompañan al kiosko para empezar la sesión de inspiración de SOLE.

Alejandra nos cuenta que esta muy emocionada, que le encanta el proyecto, pero nos manifiesta su preocupación por no saber si es ella quién va a ser la gestora del Kiosko, aún no le han definido si seguirá ahí. Esto nos hace recordar la preocupación extrema que manifestaba el embajador SOLE estrella, Robinson, de Aguadas (ya ha realizado tres SOLEs desde que iniciamos la actividad con él hace algo más de una semana), quién nos hablaba de la incertidumbre que ha vivido al no saber por cuanto tiempo permanecerá el kiosko, o él manejándolo. Nos preguntamos como ésta condición determinará el sostenimiento en el tiempo de SOLE en las veredas.

A la sesión de inspiración también asistió la profesora Melba Zapata. Tuvimos la oportunidad de conversar largo con ella cuando compartimos jeep de regreso a Marsella. También Richard nos contó varias historias acerca de su trabajo cuando nos invitó, en el receso, a desayunar en una casa vecina a la escuela. Es inspiradora la labor que hacen estos maestros. Melba, por ejemplo, ha trabajado en escuelas a las cuales debe llegar a caballo, y dormir allí durante toda la semana, en una carpa sobre una mesa para que no la mordieran los murciélagos. También ha tenido que sacar a sus alumnos del salón para matar una culebra. Nos contó que ha sido maestra de 45 alumnos, de todas las edades, en todas las materias, por su cuenta. Para poder controlar este grupo tan inquieto y numeroso, se inventó el método de las fichas. Cada día le entregaba a los niños una ficha de color rojo, amarillo, o verde. Si la madre del alumno recibía la roja, sabía que el muchacho se había portado mal, y seguramente lo regañaría o castigaría. Si recibía la amarilla, sabía que se había portado bien, pero le hacía falta esforzarse más. Si recibía la verde, debía felicitarlo, y guardar la ficha, pues al final del periodo, los que más verdes recogieran, recibían premios. Richard también nos habló de sus años de maestro en Mistrató, y de las travesías que recorría para dictar talleres a lugares alejados, aveces caminando más de ocho horas para llegar a su destino. Allí había otro maestro que vivía en el lugar, y una vez al mes caminaba ese trayecto para mercar en el pueblo. Al escuchar estas historias, veíamos el brillo en los ojos de estos maestros, apasionados por su trabajo, héroes de la educación.

Arrancamos la sesión de inspiración y Richard compartió con nosotros la forma como aprendió a nadar. Y realizamos un paralelo entre este proceso de aprendizaje autónomo, y la metodología SOLE, que se activa por la curiosidad, se desarrolla mediante iteraciones de búsquedas, y genera procesos de generación colectiva de conocimiento. Luego compartieron la forma como sueñan su kiosko. Un lugar para aprender en familia, donde los niños, los padres, y los abuelos, aprendan juntos, y compartan. También lo ven como un lugar para comunicarse con sus familiares que viven en otros países. Esto es muy frecuente en esta región. Nos cuentan que una señora, por Internet, consiguió novio y se fue para Italia. Anotaron que si bien el Internet puede traer grandes posibilidades, hay que tener cuidado con su uso, incentivando la responsabilidad y el acompañamiento, pues también representa peligros como el ciber bullying y la pornografía.

En la lluvia de ideas para definir la gran pregunta del día, resonó el aguacero que caía en la vereda, y así se acordó la siguiente: ¿ Por qué el agua moja?

Entraron los alumnos de tercero cuarto y quinto al salón ya acondicionado con los distintos elementos del kit SOLE. Alejandra expuso la metodología y las reglas, y muy hábilmente, captando el interés de todos los niños, les presentó la gran pregunta! Los niños orgánicamente conformaron los grupos, y se dividieron en los computadores para investigar y responder.

Y no había Internet…

El servidor funcionó por un rato, pero en los otros computadores no se accedía a la red. En varios de los kioskos habíamos tenido acceso muy limitado, pero esta vez no se podía cargar  página alguna. El profesor Richard marcó al número de servicio, y luego de hablar 45 minutos con un asesor, le comunicaron que revisarían el caso y restablecerían el servicio.

Mientras tanto los niños seguían buscando, sin Internet. La curiosidad se había instalado en ellos, y así la pantalla respondiera en blanco: “intentaba de nuevo” , trataban y trataban. Un grupo se apoderó del servidor conectado a una pantalla, y pudieron cargar lentamente un video de youtube donde les explicaban porqué el agua mojaba. Todos mirando la pantalla llenaban la cartelera, con lo que podían entender de la respuesta que incluía terminología química.

La mayoría de los niños, ante la imposibilidad de conectarse, empezaron a jugar en los computadores. Tres alumnas perseveraron buscando más información acerca de las fuerzas de cohesión y de adherencia que determinaban que las cosas mojaran o no lo hicieran. Pero esta respuesta nunca llegó, se había ido con el Internet.

Otros niños preguntaban:

¿Si el Internet no está, a dónde se fue?

Esta sesión reforzó la necesidad de trabajar en un mecanismo que no dependa del Internet para llevar a cabo los SOLEs. Estamos preparando unas USB con la Wikipedia para pilotear en lugares con acceso intermitente a Internet. Así, no dependeremos de él para realizar las sesiones, y en caso de tener buena señal, se contará con más elementos para realizar la investigación.

Y quedamos todos con la duda…. ¿ Dónde estará el Internet?